Quiénes Somos

¿Quiénes Somos?

Vive Aysén es un emprendimiento con propósito, que busca ir más allá de un negocio convencional. Este es un proyecto 100% aysenino basado en nuestra realidad local.
El concepto nace a comienzos del año 2016 buscando generar valor a la comunidad, el medio ambiente y a la economía en Aysén, utilizando el poder de internet, las herramientas tecnológicas y el turismo responsable.
Nos encargamos de entregar información sobre los servicios turísticos y del comercio local mediante una plataforma web y aplicación móvil, para contribuir a dar a conocer y potenciar el turismo y comercio local. De este modo queremos ayudar a los visitantes y ayseninos a encontrar la información que necesitan de una manera rápida y práctica, además de visibilizar a los comerciantes y sus emprendimientos.
También desarrollamos programas de turismo con propósito, que combina inmersión e intercambio cultural, tours, voluntariado y experiencias enriquecedoras que van más allá de un viaje común, convirtiendo el viaje en un recuerdo inolvidable.

¿Cómo nació?

La idea surgió tras alojar y compartir con varios amigos viajeros (chilenos y extranjeros) quienes preguntaban por información turística sobre Aysén y no la encontraban con facilidad. Así fue como se crea la página de Facebook en febrero de 2016 donde se compartían fotografías e información local, después el concepto evolucionó a un blog de contenidos y actualmente se convirtió en la plataforma online que incluye una aplicación móvil.

El origen del nombre Vive Aysén

Proviene de la combinación de dos palabras significativas:
Vive: que nos motiva a vivir o experimentar lo relacionado a Aysén, a la vez que nos motiva a darle vida.
Aysén: basado en la belleza de nuestra región que es sinónimo de una naturaleza prístina, espíritu luchador e innovador.

Nuestros valores

Conocer: para descubrir y comprender.
Valorar: para apreciar y cuidar lo que nos rodea.
Compartir: para mostrar y enseñar a otros.

Conocer, valorar y compartir lo que somos, hacemos y tenemos en Aysén, porque sino conocemos la riqueza que nos rodea, no podremos valorarla, ni cuidarla y mucho menos compartirla.